Conocí a Kiss hace muchos años. Era la banda favorita de uno de mis grandes amigos, y gracias a él descubrí un universo de fuego, maquillaje y guitarras que cambiaría para siempre mi manera de entender el rock. De la mano de sus primeros álbumes, de aquellos potentes Alive! que encendieron estadios y corazones, comencé también mi propia historia en la radio, reseñando una banda que parecía venir de otro planeta.
Detrás de esas máscaras icónicas había más que un show. Había una propuesta, una visión. Y entre ellos, el más misterioso y fascinante era The Spaceman —el hombre del espacio—, Ace Frehley, cuya guitarra sonaba como si realmente viniera de las estrellas.
Hoy, el mundo del rock llora su partida. Ace Frehley, guitarrista original y miembro fundador de Kiss, falleció el 16 de octubre de 2025 a los 74 años, en Morristown, Nueva Jersey. Según reportes de medios internacionales como AP News y The Guardian, el músico había sufrido una caída que derivó en una hemorragia cerebral. Falleció rodeado de su familia, dejando tras de sí un legado imposible de reemplazar.
Ace no solo fue un guitarrista brillante; fue el alma rebelde y galáctica de una banda que llevó el espectáculo a otra dimensión. Su solo en Shock Me fue el primer tema que cantó en Kiss, y también el que definió su estilo: poderoso, eléctrico y sin miedo a volar más allá de lo establecido.
Para quienes crecimos con su música, su guitarra fue una nave. Nos llevó al espacio, sí, pero también a una época donde el rock era más que sonido: era identidad, era desafío, era escape.
Hoy El hombre del espacio dice adiós, pero su estela sigue brillando en cada riff, en cada portada, en cada fan que alguna vez se pintó la cara para gritar con orgullo: “Rock and roll all nite… and party every day.”
Ivan Acevedo. El tunel rock.



